El Olivo y Andalucía – Día de Andalucía

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Si Andalucía tiene una seña de identidad es su intenso mar de olivos. Una tierra pintada de verde que va desde Jaén hasta Cádiz de cuyos campos nace el oro líquido más famoso del mundo. Pero, ¿cuál es su historia?

Cuenta la leyenda que Poseidón, dios de los mares, y Atenea, diosa de la sabiduría y la guerra, estaban enfrentados por el gobierno de la ciudad de Ática. Ante esta disputa, Zeus, el padre de todos los dioses, intervino y ordenó  a un tribunal que eligiese a quien pertenecería dicha ciudad. Éstos dispusieron que los dos dioses deberían crear el elemento más útil para la vida de sus ciudadanos.

Así pues, Poseidón para conquistar al tribunal, empuñó su tridente y lo golpeó contra las rocas originando al caballo. Atenea aferró su lanza, clavándola en el suelo. De ella brotó un árbol majestuoso cuyos frutos eran comestibles. El tribunal, al ver obra tan espléndida, dictaminó que la ciudad sería gobernada por Atenea pasando a llamarse Atenas.

Las civilizaciones siguientes fueron tomando el olivo y sus productos como elementos indispensables de su dieta y vida. Una de ellas fue la romana, quienes alrededor del siglo II, convirtieron a la Bética la principal productora de aceite de oliva. Siglos más tarde, con la llegada de los musulmanes, las técnicas de recolección de aceituna mejoraron, las almazaras se actualizaron y el aceite se impuso como un ingrediente principal para la cocina; conservándose hasta nuestros días.

El olivo, un símbolo de prosperidad, paz y vida. Un árbol que puede vivir más de 1500 años. Una herencia centenaria que ha sido conservada durante siglos por nuestros antepasados. Un estilo de vida del que han vivido y viven miles de familias en nuestra tierra y que marca el sello de identidad de Andalucía.

¿Aceite de Oliva Filtrado o sin Flitrar?

Años atrás no se contaba con suficiente información acerca de este producto, principalmente, en los países no productores y eso alimentaba una cierta desconfianza por la existencia de posibles mezclas. En la actualidad, son infinitos los datos que se ofrecen cada día sobre él. A pesar de ello, nos siguen surgiendo dudas y nos cuestionamos algunas preguntas como: ¿qué es mejor el aceite de oliva virgen extra filtrado o sin filtrar?

Cada vez hay más personas que siente curiosidad por conocer este mundo del aceite de oliva, y es que “el oro líquido», como llamamos a este producto, junto a sus innumerables beneficios para la salud, forman un imán que atrae cada día a más personas animadas por comenzar a implantar este zumo natural de oliva en su dieta.

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Es más que un aceite de Oliva Virgen Extra Es puro zumo de oliva 100% Natural y sin filtrar.

Una vez producido el aceite existe la opción de filtrarlo o no, pero no se trata de un paso obligatorio. El proceso de filtrado puede realizarse de diferentes maneras y su objetivo es el de eliminar las pequeñas cantidades de micropartículas sólidas de la aceituna (impurezas) y la humedad que puede quedar en el aceite tras todo el proceso, dando como resultado un aceite de aspecto más brillante y limpio. Este paso en el proceso, el del filtrado, es lo que en definitiva proporciona al aceite una presentación comercial impecable, dignificando el producto frente a algunos usos como la fritura y alargando su vida útil con propiedades organolépticas irreprochables.

Ahora bien, vamos a darte algunas razones por las que es más recomendable comprar un aceite de oliva virgen extra filtrado y por lo que pensamos que es mejor que un aceite de oliva virgen extra sin filtrar:

Durabilidad: el aceite de oliva virgen extra, mediante el filtrado, mantiene intactos sus atributos positivos durante más tiempo, ya que las impurezas presentes en el aceite de oliva virgen extra sin filtrar pueden producir fermentaciones que deterioren la calidad del producto de forma acelerada.

El sabor: aunque se asocian los aceites de oliva vírgenes extra sin filtrar a sabores más intensos, en general son el tipo de aceituna, el momento de su recogida y un correcto proceso de elaboración, los que determinan la intensidad del olor y sabor del aceite de oliva virgen extra y no el hecho de ser filtrado o sin filtrar.

100% aceite de oliva virgen extra: en un aceite de oliva virgen extra filtrado, el 100% de lo que contiene el envase es eso, aceite de oliva virgen extra; y en un aceite de oliva virgen extra sin filtrar, además de aceite, hay restos de impurezas procedentes de la aceituna y algo de humedad.

Cata: el aceite de oliva virgen extra sin filtrar es más propenso a la aparición rápida de defectos a nivel organoléptico como puede ser «borras»(sensación característica del aceite de oliva que ha sido recuperada de los lados decantados en depósitos y trujales y en contacto con sus posos de decantación). Además, si no está filtrado, el aceite puede dar sensación de suciedad en boca. Por ello, organolépticamente, el aceite de oliva virgen extra filtrado presenta ventajas con respecto a los no filtrados.

El aspecto: los aceite filtrados presenta un aspecto limpio y brillante; por el contrario, los no filtrados al ser más densos su aspecto es algo turbio. Pero se trata únicamente de una cuestión estética que en ningún caso tiene que ver con la calidad del aceite.

En definitiva, mediante el filtrado se consiguen eliminar los restos de impurezas y humedad sin que el aceite pierda ninguna de sus características físico-químicas, ni organolépticas y, por tanto, el aceite de oliva virgen extra que pasa por este proceso es mucho más estable y se mantiene más tiempo en buenas condiciones.

Este es el estado NATURAL del zumo de las aceitunas, tras su molturación y antes de adquirir el sabor del aceite de oliva virgen extra.
Posee un SABOR FRUTADO y AROMAS ÚNICOS Y DIFERENCIADOS. Se podrá degustar desde Diciembre hasta Marzo. Corresponde a los primeros dias de cosecha (antes del 30 de Noviembre) cuando las aceitunas están verdes en su mayoría.
La temperatura de extracción es de 20º, con lo que se obtiene un rendimiento muy bajo, del 12%, pero una MAYOR CALIDAD.
El proceso de estracción es idéntico al del aceite «Castillo de Tabernas», que se comercializa habitualmente, aunque el envasado de esta edición limitada se realiza a mano.
Al carecer de filtrado, su color es opaco y de un verde intenso debido a su contenido en micropartículas sólidas en suspensión procedentes de las aceitunas.
La mejor manera de degustarlo es en crudo, en tostadas o acompañado de un buen tomate, unas magnificas anchoas, un sabroso queso o, simplemente, «mojando pan».