El Aceite de Oliva Virgen Extra y tu Corazón

La Fundación Española del Corazón (FEC) reconoce que la ingesta diaria de aceite de oliva nos ayuda a proteger la salud cardiovascular gracias a su composición en ácidos grasos y por sus componentes antioxidantes, que nos preservan ante la arterioesclerosis y reducen los niveles de colesterol LDL (malo).

Son múltiples las propiedades saludables que, ya desde hace tiempo, se han asociado a los beneficios del aceite de oliva y, en concreto, a la prevención de la arteriosclerosis y la disminución de la presión arterial. «Este zumo de aceituna natural, considerado el oro líquido de nuestra dieta, nos aporta un alto valor nutritivo necesario para seguir una alimentación equilibrada y saludable, esencial para el correcto funcionamiento del motor principal del organismo, nuestro corazón«, destaca el Dr. Leandro Plaza, presidente de la FEC.

El aceite de oliva virgen es un alimento con alto contenido en sustancias antioxidantes y vitaminas que, además, también es rico en otros compuestos naturales como los carotenos y polifenoles, compuestos antioxidantes que ayudan a prevenir la aparición de enfermedades crónicas como, por ejemplo, la enfermedad cardiovascular.

Los polifenoles son sustancias conocidas por su poder antiinflamatorio y antitrombótico que ejercen un efecto cardioprotector ante la arterioesclerosis, un proceso de estrechamiento y endurecimiento de las arterias debido a la perdida natural de elasticidad asociada al trascurso de la edad. La arterioesclerosis es responsable de un gran número de enfermedades cardiovasculares, tales como la angina de pecho, infarto de miocardio, hipertensión arterial y enfermedad vascular periférica. Así, se ha demostrado que los polifenoles ejercen la función de conservar la función endotelial, aportando mayores concentraciones de óxido nítrico que disminuyen el estrés oxidativo y el riesgo isquémico.

El aceite de oliva es también rico en ácido oleico, un tipo de grasa monoinsaturada que ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos, reduciendo los niveles de colesterol LDL (malo) en sangre, a la vez que hace aumentar el colesterol HDL (bueno). Otro beneficio más que hace de este alimento, un jugo saludable. «La sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas en la dieta, contribuye a mantener niveles normales de colesterol sanguíneo. Tanto el ácido oleico como el ácido omega3 son grasas insaturadas«, explica el Dr. Plaza; quien añade que, «para disminuir el riesgo cardiovascular y en general mejorar la salud, es recomendable volver a las viejas costumbres de la dieta mediterránea y utilizar el aceite de oliva como principal grasa de nuestra dieta«.